Íbamos bajando las gradas del pabellón y yo solo sonreía, no podía creer que la chica que me tope en el auto-bus, me este invitando ahora a merendar algo en la cafetería de la universidad, lo único malo de este grato momento es que tengamos a un lagarto siguiéndonos y peor aun, a un lagarto celoso de mí, por intentar conquistar el corazón de su hermana, que aun ahora, no entiendo como puede serlo.
- ¿Abel, vas a querer que te diga donde compre el libro?,dice ella con voz sublime, mientras quedo una vez más atontado por la melodía de su voz.
- Claro, me gustaría comprar el libro, pues parecías muy interesada en el, respondo, tratando de mirar sus ojos y dejando un ambiente a pretensión entre los dos.
- ¿Cuál libro?, pregunta el horrible de Percy. No puedo creer que este funesto lagarto haya preguntado por el texto que leía su hermana, ¿como podría un reptil como este si quiera tomar correctamente un libro?.
- El libro que me vez leyendo todos los días Percy, responde Viviana, poniendo en sus palabras un aire a superioridad, algo así como si fuese consiente de lo estúpido que es su hermano.
- ¿Y donde lo compraste ah?, pregunto, queriendo darle final al tema.
- ¿Qué dices si te lo presto, Abel?, al fin y al cabo, estudias con mi hermano, podría ir a pedírtelo cuando lo termines. ¡Si!, ¿como diría que no a tu oferta ?,pienso.
- Claro, seria genial, cuando lo termine te avisare por medio de Percy, para que vengas a recogerlo al día siguiente o podría llevártelo personalmente, respondo, dejando un aire a picardía y tentación al final de mis palabras.
- ¡Ya quisieras, pendejo!, interrumpe Percy, con los ojos llenos de celos, cólera, impotencia y deseos de tomar mi cuello y quebrarlo en dos, para que deje de pretender a su pequeña pero inmensamente bella hermana.
- ¿¡ Qué te sucede Percy, tienes problemas con Abel !?, solo le voy a prestar un libro de lectura, dice ella , con gran autoridad en sus palabras, dejándome concluir que aparte de ser obtuso intelectual, también es el lacayo familiar, aquel al que todos en casa dan ordenes o sermonean por que nada hace bien o por que no cumple las expectativas necesarias que sus quehaceres requieren.
- ¿Es que no te das cuenta Viviana?, el solo quiere conseguir algo contigo. Obvio, pienso, que mas desearía yo que ser parte dentro del corazón de tu increíble hermana que aparte de bella es profundamente inteligente, pero hay algo que me sorprende y es que este reptil, tiene agudos sentidos y suficiente coraje para proteger a su hermana, parece que la merienda sera mas difícil de lo que esperaba.
- ¡Dios!, Percy, tu y tus celos, complejos y demás, mejor entremos a la cafetería para que comas algo, seguro que el hambre te hace decir tantas barbaridades, responde ella. Y solo me queda pensar, que si por algún motivo discuto con ella ,ya sea en un futuro cercano o de mucha lejanía, debo tener cuidado de no caer bajo los zapatos con los que pisa a ésta pequeña lagartija.
- Bueno, haz lo quieras de tu vida Viviana, total ya estas grande para saber lo que haces,responde Percy. Y queda un vació incomodo en el ambiente, tan incomodo que podrías sacártelo de encima con las manos por lo denso que es, pero mas incomodo que eso, es ver que las palabras de este animal han tenido un efecto punzo cortante en el estado de Viviana.
- Oye Tú, no seas tan duro con tu hermana, ella solo es sociable como todas las personas en esta universidad, no es correcto que andes abriendo tu hocico para hacer sentir así a tu hermana, le digo, cuando veo venir por fin el primer golpe envuelto en cólera, ira y jugos hepáticos que arremete este mequetrefe contra mi; que ingenuo, pienso, pretende suplir su falta de intelecto con sus torpes puños; que gran solución.
Consigo dar un paso hacia atrás y veo el reptante cuerpo de Percy perdiendo equilibrio ante su torpe golpe de animal colérico, cuando una mano pasa a toda velocidad y cae sobre el rostro de este animal, dándole en toda la sien y terminando de quitarle el equilibrio, dejándolo en el cemento. Subo la mirada y quedo sorprendido al ver que es Viviana la que asesto el golpe y esta parada frente a él, dispuesta a arremeter nuevamente, cuando sus ojos no soportan mas y comienzan a deslizarse lágrima por sus mejillas, ella da media vuelta y quiebra en llanto, mientras trata de limpiarse las lágrimas con la manga de su Cardigan mientras camina.
Atónito por la escena, solo atino a tomar su mano y abrazarla contra mi pecho, mientras le digo: Tranquila Vivi, ya paso, no quería que las cosas se fueran tan lejos, discúlpame. No te preocupes Abel (...)
Suelta a mi hermana concha de tu madre, grita Percy, cuando su hermana voltea a mirarlo con los ojos llenos de lágrimas y le dice: Percy,¿ podrías parar ¡YA!?. Y bastaron solo esas palabras para que la bestia se amasara, tomara su ira animal y se fuera; dejando una frase antes de irse: ¡OK!, Viviana, haz lo que quieras, haz que te lastimen una vez mas, pero no vuelvas a casa para buscarme y pedirme que te preste mi hombro y trate de solucionar tus problemas, ¿Ok?.Y esto solo hizo llorar a Viviana aun mas profundamente.
Vete , Percy, vete , decía ella entre lágrimas y con voz sollozanteque mal primer intento, pienso, pues solo quedo bloqueado por la situación.
- Abel, disculpa a mi hermano, el solo trata de cuidarme.
- Si eso pude notar, parece que alguien te hizo bastante daño en el pasado,respondo.
- Algo así, pero no me gusta hablar de eso, ¿Sí?. Y yo siempre tan curioso, termino preguntando.
- ¿Hace cuanto tiempo que te hicieron daño?, quizá pueda escucharte, me gusta conversar sobre esos temas, respondo, tratando de darle un poco mas de ánimo.
- Que entrometido, pero esta bien, seria buen conversar unos minutos, me dice.Excelente, pienso, parece que al final su hermano contribuyo en algo a mi favor.
- Genial, entonces entremos a la cafetería, podríamos ocupar una mesa y pedir algo de beber mientras conversamos, le digo. Mientras estamos a segundo de cruzar la puerta.
- Ok, entremos, espero no aburrirte con la historia.
- Para nada Vivi, pasa por favor.
- Que caballero..., responde ella. Por ti hasta me pondría armadura y lucharía con dragones como tu hermano, pienso, en ese tiempo, los lagartos eran mas vistosos y botaban fuego por sus fauces, no como ahora que vienen a la universidad y solo salen estupideces de sus hocicos.
- Doy una carcajada y le digo: Nada que ver, es solo mi forma de tratar a las mujeres hermosas. Mientras miro que se va sonrojando al escuchar mis palabras a medio halagadoras.
- Abel, con razón mi hermano te quiere golpear, eres un mandado, pero a decir verdad, me agrada. ¡GENIAL!, pienso, no creí que mi frase popular podría conmover su corazón.
Acomodo una sonrisa pícara en mi rostro y le pido que tome asiento, me acerco al mostrador de la cafetería y pido dos cafés con chocolate, pues ya se esta ocultando el sol de la tarde y nada sería mas preciso que un café con leche para conversar temas del corazón.
Ok, señor, me dice la chica del mostrador, mientras pienso, ¿Señor?, ni siquiera tengo una arruga en el rostro para que me digan Señor, que raro suena en mi.
Voy caminando a la mesa y miro los ojos de Viviana ya calmos de lágrimas , pero ahora llenos de ternura al verme acercar a la mesa que ahora, es nuestra mesa de dialogo y pretensión.
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