Llegaba tambaleando con un café en cada mano, mientras miro que Viviana se ríe por la forma en que transporto las bebidas; No te rías, le digo, y se hace evidente que no dejara de hacerlo, es mas ahora lo hará con mayor entusiasmo.
- Te ayudo, me dice.
- No, no te preocupes,respondo, y pongo los cafés en la mesa. No creí que llevar tazas de café fuese una labor tan complicada, pienso.
- Oh!, no hiciste caer ni una gota, quizá debas dedicarte a esto Abel, me dice, mientras se pinta una sonrisa en su rostro, esa sonrisa de ironía, que bien hubiese puesto fin en cualquier otra persona, pero que en ella es solo una virtud mas de la cual podría enamorarme.
- Quien sabe, ¿No?, quizá este destinado a servirte café por la noche, respondo, y solo miro como se va sonrojando al sentir mi pícara ironía. No te sonrojes, agrego, solo es una broma, " aunque, que mas pediría yo, que poder satisfacer sus caprichos toda mi vida " .
- Eres bastante mandado,demasiado, me responde, mientras su sonrisa coquetea mis instintos para ser un poco mas audaz en mis comentarios, pero " ¡No! ", pienso, ya cometí este error en el auto-bus y solo gane alejarla lo suficiente como para que baje del mismo y debería estar realmente agradecido por que el destino la puso ahora frente a mi, con el mejor de los ambientes.
- Tienes razón, Viviana, es un defecto que tengo desde niño, soy muy confianzudo, respondo, y noto algo desconcertada la mirada de Viviana.
- Que curioso, pensé que me dirías algo mas popular Abel, no esperaba que me dieras la razón, quizá seas un buen chico. Obvio, pienso, sabía que si pretendía ser audaz contigo solo terminaría chocando con tu moral y alejándote de mi una vez más.
- Soy un buen chico Viviana, para ti lo puedo ser siempre, respondo, Y solo me pongo a pensar " Dios, ¿qué hice?, ¿por qué dije eso?, seguro ahora me mirara como el bicho raro que me hizo sentir en el auto-bus" .
- Gracias, seria lindo que así fuera, responde, y quedo absolutamente desconcertado ante su respuesta, no esperaba en absoluto que ella correspondiera mi comentario.
- Claro, sería genial, hasta ahora, lo estoy pasando realmente bien, respondo, y siento como Viviana va dejando de lado su orgullo y escudos, para disfrutar un poco mas relajada de mi compañía.
- Yo también "chico del bus ", me dice, y yo, " JODER, ¿TENIAS QUE PONERME ESE APELATIVO VIVIANA?" .
- Doy una carcajada y le digo, ¿Chico del auto-bus, creí que ya nos habíamos presentado?, llámame Abel, por favor, sentencie, mostrando mi inconformidad ante funesto apelativo.
- OK, no te alteres, no creí que tenias tan poca tolerancia, me dice, y ahora solo quedo mirándola como un tonto, pues recién me doy cuenta que acabo de arruinar el primer intento de Viviana por acercarse a mi.
- Lo siento Vivi, no quise ser tan arrogante, es solo que no estoy acostumbrado a los sobrenombres.
- No te preocupes, ahora yo me pase de confianzuda contigo, relájate, responde .
- Ok pero dime; vinimos a conversar sobre tu historia de amor y no me haz dicho nada hasta ahora, quisiera escucharla.
- Ah, si, bueno, pero no te vas a ir a media historia, ah, si la escuchas, la escuchas hasta el final.
- Claro, claro, afirmo.
Bueno, hace unos años salí con Percy a una fiesta, creo que era de sus compañeros de promoción, la verdad no estaba muy entusiasmada de ir, pero Percy me pidió que lo acompañara y pues, cedí ante su pedido. En camino a la fiesta, el me andaba diciendo, que tenga cuidado con sus amigos, que no todos son buenas personas, que lo único que van a tratar de hacer es " llegar a algo conmigo" y obviamente le respondí que no se preocupara, que el hecho de ser menor, no me convertía en una despistada, y pues, seguimos así hasta que llegamos a la casa de su amigo, creo que se llamaba Arturo, no recuerdo bien, pero bueno, bajamos del taxi y entramos a la fiesta, era una casa realmente bonita y mas aun con la decoración que habían puesto, habían luces por todos lados, parlantes en cada esquina de la casa y comida en cada mesa que pudieses encontrar, parecía que iba a ser una gran fiesta, entonces Percy me dijo que lo siga y precisamente eso hice, comenzamos a cruzar el mar de personas que se encontraba tan solo en la entrada, como yo era pequeña, Percy tomaba mi mano y me llevaba entre las personas, para mi era un poco raro, pues no estaba acostumbrada a ver tantas luces, flashes y demás cosas que pusieron para ambientar el lugar, me sentía en un mundo nuevo, pero después de tanto nadar entre personas, llegamos a una especie de "Zona VIP", ahí estaban sentados los mejores amigos de mi hermano, pero había uno que no conocía o por lo menos no recordaba. Pasaron unos minutos hasta que alguien me dijo que tomara asiento y no fue precisamente mi hermano, fue ese chico que no recordaba bien; tome asiento a su lado y Percy me dijo, Viviana ven, vamos a bailar y pues no tuve opción mas que bailar con Percy, me llevo casi al medio de la pista de baile y me dijo: " ¿Qué hacías sentada junto a ese tipo?, y yo , nada, solo me invito a tomar asiento y como tú no decías nada, pues me senté, no iba a quedarme parada toda la noche, ¿no?. Y me dijo: Dios, ViviVivi, yo te traje por que no quería que te quedes sola en la casa. Ok y gracias por traerme, respondí.
Entonces volví al grupo de mi hermano y nuevamente ese chico, me invito a tomar asiento, ya enterada por mi hermano, tuve un poco mas de cuidado y le respondí : No, gracias , así estoy bien. Y me siguió insistiendo, me decía: Vamos Vivi, no te vas a quedar ahí parada toda la noche; y le respondí , podría hacerlo, ¿sabes? y fue entonces que comenzó todo. se levanto, me tomo de la mano y solo me dijo: " vamos a bailar" y yo no pude hacer nada, su reacción me dejo pasmada, me llevo a lo mas profundo de la fiesta, íbamos esquivando personas, una tras otra, como si corriéramos a través de un bosque y ocultándonos tras cada una de ellas, como si tratara de encontrar el lugar perfecto para algo y fue hasta que dejamos de correr que me pego a su pecho y yo solo quede mirándolo a los ojos, quede paralizada, no podía hacer nada, solo mirar como iba acercándose a mi; pero antes de hacer algo, me tomo de la cintura y comenzamos a bailar, era tan fácil bailar con él, recuerdo, solamente bastaba con soltar un poco mi cuerpo y dejarme llevar por sus manos. Poco a poco iba tomando mas confianza y comencé a preguntarle sobre su vida, pero por algún extraño motivo tenia miedo de preguntarle su nombre, conversamos sobre todo, desde su familia hasta sus peores amores, pero no tenía valor para preguntarle su nombre y fue entonces que volvió a sorprenderme y me dijo: " No tengas miedo de conocerme, me llamo Damian ", y fue ahí que me enamore de él, me enamore de todo lo que hacia, del relato de su vida, de su nombre, quede hipnotizada ante su peculiaridad.
- ¿Qué mas?, ¿Por qué te quedas en silencio, Vivi?.
- Siempre que hablo de él, recuerdo lo increíble que era y aun no entiendo como pudo ser tan diferente al final, me responde. Creo que tendré un arduo trabajo si pretendo enamorar a Viviana, parece que aun queda mucho de Damian dentro de ella, pensé.
- Tranquila, eso ya paso hace mucho Viviana, ahora no seas mala y termina de contarme la historia.
- Esta bien, que curioso eres Abel. Precisamente Viviana, no pienso meterme al agua si esta está hirviendo, pensé.
Seguimos bailando un par de canciones mas y se hizo evidente el plan que Damian tenia preparado desde un principio contra mi ( aun no estoy segura si fue contra mi o en favor mio, pero hasta ahora no quiero encontrar respuesta a eso), el solo tomo mi rostro y paralizo mi alma con su mirada, no podía hacer nada, mi piel se estremecía, mis latidos se aceleraban e iban ensordeciendo mis ideas, no sabía como reaccionar, no quería arruinar el momento y en tanto pensamiento el solo hizo lo que mas deseaba; junto sus labios a los míos y fue como apagar las luces, apartar a toda la gente y sentir solo sus labios jugando con los míos, podía sentir el latir de mi corazón siendo perseguido por el suyo, solo podía sentir eso y sus suaves manos tocando mi rostro como si fuera un arpa, pretendiendo dedicarme las mas sublimes notas de amor y romanticismo, dejándome inmersa en el mas bello beso que había sentido en mi vida.
Pasado el beso, sentía que lo conocía desde siempre, que solo hubiésemos dejado de vernos un tiempo y ahora estábamos ahí a oscuras en medio de toda la gente, disfrutando de nuestro encuentro. No podía creer todos los sentimientos que Damian producía en mi, era una sensación única y una que no quería dejar de sentir.
Pasadas las horas, se podía sentir el final de la fiesta, uno a uno los invitados iban abandonando la casa y yo sentía que poco a poco se iba desmantelando nuestro bosque encantado, que la gran estela de personas que resguardaban nuestro momento, iban desapareciendo tras la puerta por la cual llegue, no quería que la noche acabara, no quería que Damian me dejara y mucho menos quería verlo cruzar esa puerta mientras yo quedaba ahí parada. No podría soportar el hecho de saber que mi hermano tuviese razón alguna, no quería voltear y encontrar la cara de decepción de mi hermano gritándome al oído: "te dije que te cuidaras". Cuando Damian me dijo: ¿ vamos a sentarnos?, tu hermano se va a molestar si nos ve aquí parados. ¡Si!, pensé, estaba segura que él no era un chico mas en la fiesta, él era la persona de la que me quería enamorar perdidamente, hasta agotar el ultimo fragmento de amor que habitaba en mi corazón. Y me llevo de la mano al sofá que ocupe con él al principio de la fiesta.
- Y ustedes ¿dónde estaban, ah?, pregunto Percy, apenas nos sentamos.
- Estuvimos bailando, respondí. Y la cara de espanto que puso Percy, fue inolvidable,
- Oye, Damian, ten cuidado con mi hermana, no quieras hacer tus estupideces con ella, ¿¡OK!?.
- Tranquilo, Percy, se que es tu hermana y no pretendo hacerle daño; relájate, respondió Damian.
- Ok, Ok, eso espero Damian, eso espero.
Sentada ahí con Damian, me sentía bastante segura, acababa de ver como ponía en su lugar a mi hermano, con tan solo un comentario y mas que ponerlo en su lugar, el hecho de defender mi posición. No podía dejar de mirarlo y sentirme cada vez mas tentada a obviar a mi hermano y procurar sus labios. Cuando Percy nos dice: Bueno, vayámonos, Arturo tiene que descansar. OK, respondió Damian y yo solo me aferre a su mano con la mía. Viviana, apresúrate y despídete de Damian, que ya tenemos que ir a casa, me dijo Percy. Y yo no quería despedirme de él, sabía que no lo iba a volver a ver o por lo menos dentro de un largo tiempo y Damian nos dijo: voy con ustedes, podemos tomar el mismo taxi, hacemos ruta hasta mi casa. Bueno, respondió Percy, hasta ahora creo que acepto, solo por que reducía el costo del taxi.
Ya en el taxi, Damian puso su brazo sobre mi cuello y me abrazo contra él, no podía evitar seguir enamorándome de él, era demasiado perfecto para mi, no podía creer que fuese tan increíble. Y Percy, solo nos miraba, se quedaba en silencio y luego miraba por la vente a ver si encontraba algo por la calle que le haga olvidar lo que estaba pasando dentro del taxi.
Íbamos pasando las calles, una tras otra y yo solo quería que el taxista termine equivocando las calles y tengamos que hacer el recorrido nuevamente y fue en ese taxi, que contra todo pronostico Damian se acerco a mi oído y me susurro : Viviana, ¿quisieras ser mi novia?. Y yo solo sentía como mi corazón iba a reventar de alegría y grite: ¡Si, Damian !. Y me lance contra él en busca de sus labios, procurando darle el beso mas intenso que pude dar en mi vida. no me importaba si Percy estaba ahí mirando con cara de espanto o si comenzaba a aplaudir nuestro ( para mi ) amor, pero fue bastante curioso, porque no hizo nada, creo que solo respeto mi momento de felicidad y siguió mirando por la ventana del taxi.
Así, llegamos a nuestra casa y obviamente, Damian se quedo en mi puerta, Percy amenazo con cerrar todas las puertas y ventanas de la casa, si no entraba en veinte minutos, pero para mi eran mas que suficientes, veinte minutos con Damian eran horas para mi en ese entonces y solo quedamos Damian y yo. Le pregunte, ¿por qué quieres que sea tu novia? y el solo respondió: Que no es obvio, eres bella Viviana y mas que bella, eres inocente, tu inocencia fue la que me invito a dar el paso y pedirte ser mi novia. Esas fueron hasta ahora, las palabras mas bonitas que me han dicho, Abel, - (Dios, pensé, este Damian es bastante bueno, sera una lucha de sangre y lágrimas llegar a borrar a este tipo de su corazón) - . Y cual fue la parte fea de la historia, hasta ahora parece que todo fue genial, es mas, me parece extraño que no sea tu esposo en estos momentos, respondí, soltando una pequeña bomba sentimental en mi comentario, para que bajara un poco mas sus murallas.
Bueno, lo feo llego a los dos años de noviazgo, todo era perfecto, pero como en todo, la historia tiene un final, no siempre es el que uno espera o el que uno se esfuerza por crear, simplemente el final llega y te sorprende. fue una noche como hoy que hablando con Percy, le digo: Siento a Damian un poco raro, tengo algo de miedo Percy. Si, algo me contaron Vivi, dicen que esta raro con todos, parece que tiene problemas en su casa o algo así, la verdad no estoy muy enterado y no quiero meter la pata contándote rumores. ¿Qué rumores ?, pregunte, y sentía que Percy me ocultaba algo. Nada Vivi, mejor habla bien con Damian, respondió. OK, dije.
Un lunes en la tarde, a pocas horas de anochecer, Damian toco mi puerta y sentí al viento decir que no abra, pero terca como soy, me abalance contra la puerta y salte entre sus brazos, fue raro, no lo sentí tan feliz de verme, sentí que no había venido a buscarme, si no a darme una noticia y fue precisamente lo que paso. Me pido un par de horas para conversar y me invito a caminar a un parque que esta a pocos minutos de mi casa, íbamos caminando y yo traba de alegrarlo, de hacer que olvide su cometido, de evitar que diga algo, que sabía terminaría acabándome por completo, pero por más que me esforcé, llegamos a una banca muy especial, era la banca donde siempre íbamos a conversar antes de celebrar un mes mas de relación, tomo mi mano y me pidió que tome asiento, yo sabía que es lo que vendría, pero a pesar de todo, luche contra el momento y hacia bromas, le preguntaba si me iba a pedir casarnos o si estaba pidiendo mi mano, mientras soltaba unas carcajadas, pero solo notaba que el rostro de Damian se iba tornando mas triste, mas doloroso, mas culpable, menos parecido al Damian que siempre me buscaba, seguí haciendo bromas, aprovechando que Damian quedaba callado y un poco confundido, le decía que quería tener dos hijo y y si teníamos suficiente dinero uno más, quería hacerle recordar las muchas promesas que nos hicimos, quería hacerle recordar que estaba enamorada de él, que no iba a soportar escuchar lo que sabía que diría, que quería seguir enamorada de él, pero a pesar de todo, sabía que él solo esperaba a que me quedara callada un segundo para partir mi corazón en dos y poder cumplir con su cometido, fue entonces que mi boca dejo de suplicar que no me deje, simplemente espere que hiciera trizas mi corazón, pero antes de que comenzara, tome sus manos, quería que sepa que a pesar de estar ya enterada que terminaría con el mas bello de mis sueños, yo seguiría enamorada de él y que siempre lo iba a estar, que siempre iba a poder buscarme cuando necesite alguien con quien llorar, que siempre seré esa Viviana a la cual el prometió amar, pero que hoy vino a desmentir y como esperaba, comenzó a destrozar mi corazón. Brotaban lágrimas en cada palabra que escuchaba salir de su boca, mi corazón se iba rindiendo con cada oración que terminaba, sentía que ahogaba mis sentimientos en un gélido lago de dolor, no podía creer que estuviera aun parada, cuando me sentía muerta por dentro, sin ganas ya, de querer sentir la vida y como tenía que ser, soltó mis manos ya frías por lo escuchado, pidiendo que lo disculpe y yo a pesar de todo, le dije que lo amaba y que lo había disculpado desde que llego a mi casa. Entonces me abrazo por ultima vez y se fue caminando por donde siempre íbamos caminando los dos al atardecer.
Fui caminado a mi casa con los ojos llenos de lágrimas, con el corazón en las manos llenas de sangre por las palabras de Damian y solo hice, lo que menos pensé que haría, subí corriendo las gradas de mi casa y fui hasta el dormitorio de de mi hermano y lo abrase desesperada, necesitaba que alguien me diga que no era verdad todo lo que pasaba, que todo iba a estar bien, que Damian regresaría arrepentido a pedir que sea una vez mas su novia, pero Percy hizo algo, que creo fue mejor de lo que pedía.
Me dijo: que lo olvidara de una buena vez, que Damian no volvería, que era un maricón, que no valía la pena que yo derrame lágrimas por alguien que no pudo cumplir su promesa de amor.
Y fue lo ultimo que dijo Percy, lo que me dio fuerzas para poder sobrevivir al momento, a pesar de todo, tenía un buen hermano que dijo justo lo que necesitaba escuchar y que sabía me protegería de no caer una vez mas en la tristeza.
- Esa es mi historia, Abel, lo siento por ponerme a llorar, es solo que aun me afecta, creo que no lo pude olvidar del todo.
- Claro, te entiendo Vivi, debió ser devastador todo lo que pasaste, tu estabas realmente enamorada de Damian.
- Si y quien sabe si aun lo estoy. Exacto, pensé, y quien sabe si ahora lo estoy yo de ti.
- Bueno, Abel, creo que mejor me voy, seguro mi hermano esta preocupado por mi, ya es bastante tarde, sentencia Vivi.
- Ok, te acompaño, me dijeron que es peligroso salir de noche de la Universidad, parece que hay bastantes bares y cosas así.
- Ok, gracias , Abel, sigo pensando que eres un buen chico. Y una vez mas pinta es sonrisa que tanto me encanta en su rostro, creo que ahora que se su historia me encuentro mas enamorado de ella, quiero ser el que de tranquilidad a su corazón, el que pueda terminar su historia de amor.
Salimos de la cafetería y parecía que fuesen las 12 del medio día, había la misma cantidad de personas que encontré cuando llegue a la universidad, " que bueno ", pensé. Y Vivi, ¿por dónde salimos?, vamos por el estacionamiento, me respondió. Ok, salgamos por ahí, respondí.
Íbamos bajando las gradas del comedor, cuando sentí que Vivi, aun se sentía mal por el relato y pensé lo que cualquier persona hubiese pensado, le ofrecí un abrazo y para mi suerte, ella lo correspondió. Ya mas confiado por caminar abrazado con ella, opte por preguntarle: ¿qué pensarías de salir a bailar un día?, pues parecía que mucho lo necesitaba. Y me dijo, que no estaba muy segura de salir con alguien, pues su hermano no la dejaría y ella tampoco se encontraba muy entusiasmada por salir a bailar y menos con alguien que sabía terminaría causándole problemas con su hermano. Bueno, le dije, y que piensas de caminar un poco, al fin y al cabo, ya estamos haciendo eso, solo demos un par de vueltas mientras paseamos hasta tomar tu bus. Ok, respondió ella, parecía un poco entusiasmada de pasear, parece que es una de las cosas que mas le gustaba de Damian y quizá lo encontraba en mi.
Íbamos caminando por un parque que se encuentra cerca a la universidad y se hacían evidentes los bares llenos de gente borracha y mujeres perdidas en el éxtasis de la noche, me parecía un poco raro saber que de alguna u otra forma, terminare metido en alguno de estos bares dando el mismo infame espectáculo que daban esas personas, por lo menos una vez, pensé. Y fue mientras pensaba que Viviana me dijo: ¡REGRESEMOS!, lo dijo en un tono desesperado, como si hubiese sido encontrada por los policías con un serio cargamento de cocaína, ¿Qué sucede?, le pregunte. y lo que respondió solo me dejo en el mismo estado que ella: " Damian esta adelante ".
Damian, Viviana y Abel
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