Bienvenidos a Look me !!!

BIENVENIDO a LOOK ME. Te invito a leer las notas, poemas y novelas que poco a poco iré escribiendo para todos los que gusten de mi narrativa y un poco de mis sentimientos. =)

lunes, 27 de diciembre de 2010

Viviana

Hola ... pensar que esta palabra ya no la podre escuchar mas de ti, sentir que en el peor de mis arrebatos, ya no podre encontrarte estés donde estés, saber que después de todo ... la noticia es cierta, pero que contra viento y marea, resistiré el aceptarla.

       No quiero aceptar aun que ya no estarás ahí, respondiendo las mil y una cosas que todos te escribíamos, poder leer y escuchar las mil y una cosas que tu tan delicada nos respondías, no quiero aceptar que ya no estarás mas, que a pesar de todo te quiero ver una vez mas. 

       Siento el maldito vacío de mi lógica gritándome al oído lo lejos que estas, que las cosas son como están escritas en el maldito diario y que no hay fuerza ni palabra que te haga volver de ese viaje infinito.

      Se que aun no lloro, porque no te quiero dejar de pensar, se que todavía no te haz ido, se que uno por uno iras dando tu abrazo de adiós, entre sueños y pensamientos, para los muchos o pocos como yo que no podemos decir, Adiós Viviana. Se que pronto llegara mi turno de pensarte y encontrarnos entre ideas, para que seas tu misma la que me diga que ya no nos veremos, que ahora eres tu la que me espera.

      No sera hasta entonces amiga querida, que yo deje de pensar que todo esto es una maldita mentira, que todo lo que leo y escucho es solo una ilusión, que esperare con anhelo tu visita en mis sueños, que no importa cuanto demores, solo quiero que tu me digas que todo esto es cierto. 

      Disculpa si soy un maldito egoísta y no quiero dejarte ir a tu descanso, pero se me hace mas sencillo pensar que vendrás a despedirte, pensar que en todas las fotos que te miro, aun estás viva y que no eres tu la del saco azul, porque es esa foto la que a cada instante me destroza el corazón, la que a zarpazos me arrastra a la verdad de pensar  si eres tu y como rayos es que llegaste ahí.

       Por eso amiga, te pido consueles nuestros pobres corazones y hagas esa visita a cada uno de los que en ti pensamos sin querer dejarte ir, para poder decirnos ADIÓS y despedirnos al fin.

       Hasta entonces amiga yo seguiré rezando por ti, por que todo este bien y por que vengas a mis sueños, a decirme que pronto nos veremos.

Te quiero mucho.



Viviana Carolina Gutierrez Araya
4 de Julio de 1987 - 26 de Diciembre de 2010  

    

lunes, 20 de diciembre de 2010

Mi Primer Día ::: Hola, te quiero, lágrimas y adiós.

- ¿Damian?, pregunte, ¿como es posible que nos encontremos con él, justo ahora?.
- Si, Abel, regresemos, no quiero verlo, seguro vendrá a saludarme y no se que pueda pasar, respondió Vivi.
- ¡NO!, Viviana, tienes que superar tu miedo por Damian, la historia que me contaste, tuvo su lugar hace muchos años, no puedes seguir atándote a los recuerdos y menos aun si son recuerdos que terminaran ahogándote en tus pesares.
- No puedo Abel, entiéndelo, regresemos, me dijo.

        Y era obvio que no tenia la mas mínima intención de ir a darle cara a Damian, de ir a limpiar o por lo menos superar la humillación sentimental con la que fue obligada a vivir estos años, no podía creer que ella estuviera aun dispuesta a derramar mas lágrimas y destrozar su corazón hasta hacerlo polvo, tan solo por mantener viva la fantasía de que él volvería a decirle que sea su novia, que él volvería a llevarla a ese bosque encantado que ella tanto amaba, que apagaría una vez mas las luces de la casa y tomaría vuelo en el viaje que ella tanto adoraba, que él regresaría a enmendar su error; error que estoy seguro, no tiene ni la mas mínima intención de enmendar y aun mas seguro, que ella solo correrá en dirección opuesta a pesar que su corazón le pida que vaya a verlo solo una vez más, para volver a recordar a Damian, ese Damian que la dejo con el sabor a cariño en los labios, ese Damian que le enseño como amar, pero no como ser amada, ese Damian que destruyo su ilusión de niña, entregada al amor falaz de un maldito estafador.

        Corrí tras de ella y podía sentir las miradas de la gente en mi espalda, tan hostiles, que algunas trepaban por mis hombros, tratando de llegar a mis oídos, para poder gritarme las barbaridades que seguro estos pensaban contra mi, sentía que nos miraba como si fuésemos un espectáculo andante, una obra teatral sacada del mas típico de los dramaturgos y mas aun Arequipeño. Suponíamos en la gente, la mas típica historia de amor, en la que él bandido sentimental, ha cometido un error gravisimo  en su treta por conquistar a la chica, que tan solo atino  a salir corriendo despavorida del lugar por dolor y vergüenza. Y que sin mayor sorpresa, el bandido trato de atajar o en este caso comenzó a perseguir y que como era de esperar, alcanzaría para tan solo abrazar y recibir una bofetada de lágrimas y dolor, que tan solo terminaría por abrazarlo y colmarlo una vez mas de pasión. 

- Viviana, ¿Por qué huyes?, no le tengas miedo a ese idiota; ¡Vamos!.
- Abel, gracias por ayudarme con esto, pero no creo que pueda pasar por ahí y hacer como que nada pasa, porque es obvio y lo sabes muy bien, " Algo pasa ".
- Si, lo se Vivi, pero creo que es una mejor idea el que lo afrontes ahora. Sea cual sea el resultado, yo te voy a ayudar. Si las cosas salen mal, daré termino y saldremos de ahí lo mas rápido posible. Lo único que quiero, es que no sufras por un patán arrogante que te encuentras en la calle y tengas que ser tu, la que desvié camino, cuando debe ser él y toda la gente de la acera, la que desvié camino para ti. 
- Dios mio, Abel, ¿No lo entiendes, verdad?, sufriré de todas formas, no porque vengas a decirme que me ayudaras y harás una hazaña heroica y podrás sacarme del lugar como si fueras una especie de super héroe universitario, quiere decir que voy  superar todo esto. Es mas, lo único que voy a conseguir, es abrir la herida que poco a poco e conseguido cuidar para que cicatrice. No todo funciona como lo piensas en tu cabeza, Abel, entérate de eso.

        Y fueron estas ultimas palabras, las mas hirientes que había escuchado salir hasta ahora de su tan amada boca. ¿ Cómo es posible?, que después de haber escuchado toda su historia, que para mi no es nada mas que otra tonta historia de amor en la que el tipo enamora a la niña, hace lo quiere con ella y un día como era de esperar, llega con cara triste y le dice " lo siento, pero todo a acabo"; haya dicho: No todo funciona como lo piensas en tu cabeza, ABEL, ENTÉRATE DE ESO.  Dios, ¿cómo pude si quiera quedarme a escucharla?, ¿Cómo pude siquiera pensar que ella era genial?, no es mas que otra tonta chica con lindos rasgos y cuerpo ejercitado, que yo simplemente idealice y definí como: Una chica increíblemente bella, de inmaculada inteligencia y suspicaz astucia. Por Dios, no puedo creer lo ingenuo que fui y que soy, porque aun sigo aquí parado, mirando como se siente tan segura de expectorar estas podridas y mal olientes palabras de lo mas profundo de su ser, que solo da cabida a pensar que esta podrida desde el alma. Pero bueno, supongo que algo he de aprender y espero no volver a errar en mi juicio, al dar facultades extraordinarias a mujer ( siendo generoso con las palabras ) tan ordinaria y obtusa.

         Lo que acabas de decir, ¿ lo haz dicho de corazón, Viviana?, pregunte - diciendo esto, solo para darle la ultima oportunidad o quizá para darme la ultima oportunidad, ¿quien sabe?, podría matarla en pensamientos, pero se que regresando a la realidad ella terminara calmando mis demonios y saturando de alegría y cariño mi pequeño corazón - No Abel, no lo dije de corazón, no podría mentir así,  pero me haces decir esas cosas, presionándome para hacer lo que tu piensas, entiende que no todo lo que piensas es correcto, no eres dueño de la verdad y mucho menos de los pensamientos de las personas. Discúlpame, si te hice sentir mal de alguna forma, es solo que me sacas de mis casillas.

        Maldita Viviana, pensé, solo tu puedes hacerme pasar del odio al amor en tan solo un comentario, hacer que borre de mi mente toda la maldad pensada, darle vuelta a mis emociones como si fuera un cassette y dependiera de tu capricho saber que lado escucharas ahora, si A o B y no poder hacer nada, mas que esperar los deseos de tu persona y saber como van a sonar ahora los latidos de mi corazón. 

-  Bueno, vámonos Abel, me dijo Vivi, con voz baja y algo dolida.
- Esta bien, demos la vuelta al parque, lo siento por esto, solo quería dar una vuelta contigo, respondí.
- Lo se Abel, no es tu culpa encontrarnos con Damian.
- Ok. respondí, aunque todavía me quedaba el mal sabor de tener que bordear el parque solo por la presencia de este infeliz. Hay cosas a las que supongo tendré que acostumbrarme o solucionar si pretendo algo con Viviana.


       Íbamos caminando al rededor del parque, era un espacio bastante grande, con muchos arboles viejos y encorvados, llenos de hojas secas que se enredaban entre si como si pretendieran abrazarse unos a los otros o como si el peso de todas las aves que en ellos se posaron hubiera derrotado a tremendos colosos llenos de ramas y hojas, por el paso del frío y rudo aire que siempre soplaba en las noches por la bella ciudad en donde vivimos. Tome la mano de Viviana y caminamos por el pasto, parecía una interminable alfombra verde llena de palillos y flores, con algunos arbusto altos y otros pequeños, en los que pensaba podía quedar atrapado con Viviana en fin de abrazarla hasta que alguien nos sacara. Seguimos nuestro paso por el parque hasta dar con un camino de piedras, piedras que parecían traídas de un río, pues eran perfectamente circulares y con unos brillos y texturas peculiares, tan peculiares que nos quedamos unos minutos inspeccionando lo maravilloso de sus colores y lo suave de sus contornos, era extraño, Viviana quedaba asombrada ante los colores que destellaban de las piedras y yo quedaba seducido por la suavidad de su textura, semejante a la piel humana. Satisfechos por lo visto continuamos el paseo hasta llegar al centro del parque, en el había una especie de estrado, algo colonial, con detalles en sillar y dibujos referentes al escudo de la ciudad, tendría la altura de un niño pequeño y una especie de asientos al rededor del mismo ( me pregunto si algunas vez vendré a ver algún tipo de obra en este parque). Viviana parecía recordar algo del estrado y comenzó a dar vueltas al rededor del mismo, hasta que termino por subir sobre él. Parecía que ella alguna vez interpreto una obra teatral o por lo menos eso hubiese querido hacer, pues parecía muy feliz de estar ahí arriba y yo encantado de estar aquí abajo, hubiese quedado la noche entera mirando como Viviana jugaba a ser la actriz que por mucho se llevaba el sustantivo, mis palmas y por poco mis besos, pero fue al final el pasar del frío viento el que la hizo bajar y bordear mi espalda con su brazo, mientras yo pasaba el mio por sus hombros. Parecía un paseo sin fin, estábamos los dos ahí en medio del parque tan solos como el viento que bailaba sobre el estrado, haciendo pequeños remolinos de aire con los palillos y hojas secas que caían de los arboles, era una noche que estoy seguro nunca había vivido y que esperaba Viviana tampoco, quería que ella estuviera disfrutando en igual grado, la felicidad de estar paseando. Y precisamente eso parecía, ella me miraba con los ojos ya calmos de lágrimas y un poco de ilusión, parecía que por lo menos estaba disfrutando del momento sin recordar que alguna vez estuvo así con Damian y yo deseaba que fuera así eternamente. Le sugerí que siguiéramos caminando unos minutos más y ella contenta respondió que si, no podía estar mas feliz, ella estaba de acuerdo y gustosa de pasear mas tiempo conmigo, de rodear mi espalda con su brazo y dejar que mi brazo abrigue sus hombros, era el sentimiento mas intenso que había acogido dentro de mi hasta ahora y seguro era ese mismo al que siempre me negué a sentirlo.


       Ya apunto de salir del parque para poder acompañar finalmente a Viviana a tomar su Bus, vi una silueta que reconocería ya en cualquier parte esta ciudad, era la silueta de un lagarto reptante arrastrando su burdo cuerpo a través de la la acera del parque, dejando una estela de mal humor y asustando a los transeúntes con su cara de pocos amigos, y pocos por que eso mismo es lo que produce su rostro.


- Hola, Percy, dijo Viviana.
- ¿Viviana, que haces aun por aquí?, debiste estar en casa hace muchas horas, respondió Percy.
- Si, lo se, pero me quede conversando con Abel y ahora me esta acompañando a tomar el bus, dijo Vivi. Y se hizo obvio lo mal que le cayó a Percy, escuchar eso. 
- Si pues, sigues con este tipo, respondió Percy.
- Cálmate Percy, no vayas a armar otra escena como en la universidad.
- No, no te preocupes, ese problema que llevas colgado del cuello es, tu problema, no tengo por que molestarme. PROBLEMA, pensé, este lagarto ridículo me ha llamado, ¿Problema?, Dios, creo que este nefasto no se ha dado cuenta aun del concepto que deben tener sus padres, primos, tíos, hermana y mi persona sobre él.
- Cállate Percy, que tu comentario no pretende lo que dices, responde Vivi. Siempre ella con el comentario justo y preciso para calmar al animal que tiene por hermano.


Cuando de pronto los tres escuchamos una voz que para mi era absolutamente desconocida, pero para Percy y Viviana fue como escuchar al mismo demonio en sus espaldas.


- ¿Vivi, Percy?, que sorpresa, ¿Qué hacen por aquí tan tarde?
- Damian, dijo Percy. Y fue una reacción en cadena la que produjo este tipo, Viviana quedo pasmada y sin poder hablar apenas escucho la voz de Damian, Percy calmo su cólera contra mi y parece que ahora estaba a la defensiva por la llegada de Damian y yo solo sentía que debía hacer desaparecer a este tipo de este lugar, ahora mismo, si no quería perder el control de la ira que me embargaba.
- ¿Tu eres Damian?, pregunte. Y sentí como Viviana tomo fuertemente mi cintura como aferrandose a lo único que podría salvarla de la tormenta que se aproximaba.
- Si, yo soy Damian, pero, ¿Quien eres tu?, no pareces el tipo de chico que Viviana dejaría que la abrace. respondió el tipo, mientras soltaba una carcajada.
- Cállate Damian, ellos solo son amigos, interrumpió Percy. Dejándome concluir que el sentimiento de desagrado por la llegada de Damian era mutuo, quizá pueda tomar partido de esta invisible coalición.
- Tranquilo, Percy, tu siempre llevando la defensiva, parece que ya olvidaste el tiempo que fuimos cuñados. Y fueron estas palabras tan arrogantes las que terminaron por completar mi ira.
- Oye, animal, mide un poco mas tus palabras, no se si te haz dado cuenta que Viviana esta aquí parada a mi lado. Maldito animal de mierda. Y solo podía darme cuenta de la cara de sorpresa que pusieron Viviana y Percy al ver mi arrebato al escuchar las arrogantes palabras de Damian, pero fue mas sorprendente y placentero, ver la cara de susto que puso Damian al ver mi rostro impregnado de ira, cólera, rabia y ganas te romperle la mandíbula en dos partes a este maldito estafador que rompió el corazón de Viviana.
- Tranquilo Abel, no tienes que gastar tus puños en este tipo, me dijo Percy. No podía creer que realmente seamos aliados en esta incomodidad, pero en fin, es mejor sumar que restar a la hora de atacar.
- Controla bien a tu perro Viviana, no quiero patearlo y tener que verte llorar por como chilla, dijo Damian. Y esto solo fue el dedo en el gatillo que tanto estaba esperando.


       Me abalance contra él con los codos en alto asestando con un codo en todo su hocico, mientras sentía como perdía el equilibrio, pero antes de caer el maldito perro pateo mi rodilla por el costado haciéndome balancear, mientras este iba poniendo sus brazos en mis hombros y haciéndome caer al piso y poniéndose sobre mi, solo atine a golpear sus costillas con mi puño, puño que sin duda alguna estaba dispuesto a hacer polvo en el cuerpo de este perro arrogante. Aprovechando que quedo sin aliento, tome una de sus muñecas mientras trataba de protegerme con el otro brazo (a pesar de haber asestado un buen golpe, parecía que el perro este podía seguir atacando con sus patas, pero gracias a sus nervios y la poca suerte que me amparaba, pude protegerme de todos los golpes que me lanzo el tipo este) aprovechando su fatiga solté la muñeca que tenia sujetada y acomode mi puño en toda su mandíbula, oprimiendo tanta fuerza que no me importaba si realmente partía su mandíbula en dos partes y tenia que escucharlo gritar como perro atropellado con su nueva mandíbula articula, me levante del piso y acomode todo mi empeine en sus costillas, quería oírlo chillar como el dijo que me haría chillar a mi y cayó tendido al costado mio. Aproveche para montarlo como si fuera mi presa, quería verlo sufrir, verlo llorar como vi llorar a Viviana, quería acabar con su embustera vida, pero fue en ese momento que me decidí a golpearlo hasta matarlo, que Percy me tomo de la espalda y me tiro contra unas rejas y comenzó a gritarme, ¡BASTA ABEL, LO VAS A MATAR!, y fue cuando Viviana escucho esas palabras, que reacciono y corrió sorprendiendo tanto a Percy como a mi, pues corrió directo donde estaba tendido Damian. ¿Como es posible que después de tanto sufrimiento ella siga queriendo a Damian?, pensé. 

        ¡VIVIANA!, grite, ¿¡qué estas haciendo!?, DIOS MIO, VIVIANA, ¿¡Cómo puedes ir a ayudarlo!?, ese tipo no vale nada, no vale tus lágrimas, él solo hizo trizas tu corazón, ENTIÉNDELO. Tu eres una mujer increíble, tienes todo lo que alguien pudiese desear en una mujer, TODO, Viviana y comencé a bajar la voz poco a poco, hasta que termine por decir: eres todo lo que yo desearía, Viviana, todo. Y fue en ese momento que descubrí cuan enamorado estaba de ella, cuan dispuesto estaba a morder como perro rabioso al maldito de Damian, cuan dispuesto estaba a sanar las heridas que ella tenía en el corazón, cuan dispuesto estaba a vengar el daño que ella había sufrido y no podía creer que le grite mi deseo por amarla en medio de la calle. Todos nos miraban como si fuéramos una novela sacada del televisor y puesta en carne y hueso, en medio de la acera, podía sentir las decenas de miradas que me atacaban y me decían, infinidad de cosas, pero yo solo estaba esperando una mirada, una que le iba a dar sentido a todos mis argumentos, una que le iba a dar razón a toda esta historia y fue lentamente que vi a Viviana dar media vuelta en sus intenciones, dar fin a su dolorosa ilusión de lágrimas y llagas, darme a mi la oportunidad de curar su corazón, pero, no fue nada de lo que esperaba, solo volteo con un mar de lágrimas en los ojos, mas oscuro y profundo que cualquiera, se acerco lentamente, mientras dejaba un camino de lágrimas desde Damian hasta mi y llegando a mi, me abrazo increíblemente fuerte y me dijo al oído: Lo siento, Abel. Y vi como era yo el que vivía en carne y sentimientos, la historia que ella me contó, esa misma que poco a poco se iba alejando de mis palabras, esa misma que no dudo en darle fin a mi ilusión, ilusión que ella llena de coraje, le puso fin en un segundo, porque sabía lo doloroso de vivir con ella. No podía creer que después de todo, ella siga queriendo a Damian, a ese mismo tipo que no dude en demostrarle que yo me merezco a ella, a ese mismo tipo que sin hacer nada y mas aun, haciendo daño, sigue siendo el maldito dueño del corazón de Viviana.


       Párate Abel, mi hermana nunca va a comprender que ese tipo le seguirá haciendo daño, no tienes que pagar tu, las estupideces de mi hermana, vámonos, me dijo Percy. Nunca hubiera pensado o llegado a imaginar que fuera él, el que me dijera tan sabías palabras, o para ser exactos, las palabras que mas necesitaba escuchar antes de que mi corazón dejara de latir por dolor a vivir.
    
       Levante mi cuerpo de la acera y no podía dejar de mirar a Viviana llorar sobre el cuerpo de Damian, sabía que él se quedaría ahí tendido por vergüenza a darme la cara y saber que fui yo quien le rompió la maldita mandíbula y que por lo menos no tendré que irme con el corazón en mano y mirando como Viviana lo besaba. Menos mal y le rompí la maldita mandíbula, pensé


       Subí un poco la calle y espere a que mi bus llegara y como si lo hubiese llamado, llego enseguida, tome fuerte mi mochila con la mano adolorida y la ira que aun quedaba dentro mio y puse un pie dentro del bus, pero sin antes voltear y mirar un vez mas a Viviana tendida sobre Damian, derramando mas lágrimas de las que su pobre alma podría permitirle y solo me di cuenta de lo estúpido que puedo ser y mas aun de lo estúpido que me puede volver una mujer. 


       Tome asiento dentro del Bus y miraba a través de la ventana, sentía que la ventana era un televisor por el cual pasaba todo este maldito día, recordando la mañana y como es que todo esto termino así, como es que me anime a si quiera hablarle, como es que me sentí tan seguro de que ella era la mujer para mi, como fue que ahorque mi orgullo y decidí gritarle en la calle que moría por amarla, como fue que al final Percy fue el que mas ayuda me dio, como fue que después de vivir esto, estoy seguro de volver mañana y preguntar, ¿Cómo esta ella?.


      Llegado a mi paradero, aun sigo pensando en ella, no puedo creer que mi primer día de universidad haya sido tan horrible, una experiencia que solo se la deseo a Damian, pero que no se la desearía a alguien mas. Voy bajando la calle hacia mi casa, cuando paso el portón del barrio y siento que ya estoy un poco mas seguro, que haya afuera esta Viviana, pero que no podrá entrar a hacerme polvo el corazón. Apago el i-pod que siempre me acompaño y es que entrando a mi casa pienso, Adiós Viviana 


      

viernes, 17 de diciembre de 2010

Mi Primer Día ::: Historia de un viejo amor

Llegaba tambaleando con un café en cada mano, mientras miro que Viviana se ríe por la forma en que transporto las bebidas; No te rías, le digo, y se hace evidente que no dejara de hacerlo, es mas ahora lo hará con mayor entusiasmo.
- Te ayudo, me dice.
- No, no te preocupes,respondo, y pongo los cafés en la mesa. No creí que llevar tazas de café  fuese una labor tan complicada, pienso.  
- Oh!, no hiciste caer ni una gota, quizá debas dedicarte a esto Abel, me dice, mientras se pinta una sonrisa en su rostro, esa sonrisa de ironía, que bien hubiese puesto fin en cualquier otra persona, pero que en ella es solo una virtud mas de la cual podría enamorarme.
- Quien sabe, ¿No?, quizá este destinado a servirte café por la noche, respondo, y solo miro como se va sonrojando al sentir mi pícara ironía. No te sonrojes, agrego, solo es una broma, " aunque, que mas pediría yo, que poder satisfacer sus caprichos toda mi vida " .
Eres bastante mandado,demasiado, me responde, mientras su sonrisa coquetea mis instintos para ser un poco mas audaz en mis comentarios, pero " ¡No! ", pienso, ya cometí este error en el auto-bus y solo gane alejarla lo suficiente como para que baje del mismo  y debería estar realmente agradecido por que el destino la puso ahora frente a mi, con el mejor de los ambientes.
- Tienes razón, Viviana, es un defecto que tengo desde niño, soy muy confianzudo, respondo, y noto algo desconcertada la mirada de Viviana.
- Que curioso, pensé que me dirías algo mas popular Abel, no esperaba que me dieras la razón, quizá seas un buen chico. Obvio, pienso, sabía que si pretendía ser audaz contigo solo terminaría chocando con tu moral y alejándote de mi una vez más.
- Soy un buen chico Viviana, para ti lo puedo ser siempre, respondo, Y solo me pongo a pensar " Dios, ¿qué hice?, ¿por qué dije eso?, seguro ahora me mirara como el bicho raro que me hizo sentir en el auto-bus" .
Gracias, seria lindo que así fuera, responde, y quedo absolutamente desconcertado ante su respuesta, no esperaba en absoluto que ella correspondiera mi comentario.
- Claro, sería genial, hasta ahora, lo estoy pasando realmente bien, respondo, y siento como Viviana va dejando de lado su orgullo y escudos, para disfrutar un poco mas relajada de mi compañía.
- Yo también "chico del bus ", me dice, y yo, " JODER, ¿TENIAS QUE PONERME ESE APELATIVO VIVIANA?" .
- Doy una carcajada y le digo, ¿Chico del auto-bus, creí que ya nos habíamos presentado?, llámame Abel, por favor, sentencie, mostrando mi inconformidad ante funesto apelativo.
- OK, no te alteres, no creí que tenias tan poca tolerancia, me dice, y ahora solo quedo mirándola como un tonto, pues recién me doy cuenta que acabo de arruinar el primer intento de Viviana por acercarse a mi.
- Lo siento Vivi, no quise ser tan arrogante, es solo que no estoy acostumbrado a los sobrenombres.
- No te preocupes, ahora yo me pase de confianzuda contigo, relájate, responde .
- Ok pero dime; vinimos a conversar sobre tu historia de amor y  no me haz dicho nada hasta ahora, quisiera escucharla.
- Ah, si, bueno, pero no te vas a ir a media historia, ah, si la escuchas, la escuchas hasta el final.
- Claro, claro, afirmo.

Bueno, hace unos años salí con Percy a una fiesta, creo que era de sus compañeros de promoción, la verdad no estaba muy entusiasmada de ir, pero Percy me pidió que lo acompañara y pues, cedí ante su pedido. En camino a la fiesta, el me andaba diciendo, que tenga cuidado con sus amigos, que no todos son buenas personas, que lo único que van a tratar de hacer es " llegar a algo conmigo"  y obviamente le respondí que no se preocupara, que el hecho de ser menor, no me convertía en una despistada, y pues, seguimos así hasta que llegamos a la casa de su amigo, creo que se llamaba Arturo, no recuerdo bien, pero bueno, bajamos del taxi y entramos a la fiesta, era una casa realmente bonita y mas aun con la decoración que habían puesto, habían luces por todos lados, parlantes en cada esquina de la casa y comida en cada mesa que pudieses encontrar, parecía que iba a ser una gran fiesta, entonces Percy me dijo que lo siga y precisamente eso hice, comenzamos a cruzar el mar de personas que se encontraba tan solo en la entrada, como yo era pequeña, Percy tomaba mi mano y me llevaba entre las personas, para mi era un poco raro, pues no estaba acostumbrada a ver tantas luces, flashes y demás cosas que pusieron para ambientar el lugar, me sentía en un mundo nuevo, pero después de tanto nadar entre personas, llegamos a una especie de "Zona VIP", ahí estaban sentados los mejores amigos de mi hermano, pero había uno que no conocía o por lo menos no recordaba. Pasaron unos minutos hasta que alguien me dijo que tomara asiento y no fue precisamente mi hermano, fue ese chico que no recordaba bien; tome asiento a su lado y Percy me dijo, Viviana ven, vamos a bailar y pues no tuve opción mas que bailar con Percy, me llevo casi al medio de la pista de baile y me dijo: " ¿Qué hacías sentada junto a ese tipo?, y yo , nada, solo me invito a tomar asiento y como tú no decías nada, pues me senté, no iba a quedarme parada toda la noche, ¿no?. Y me dijo: Dios, ViviVivi, yo te traje por que no quería que te quedes sola en la casa. Ok y gracias por traerme, respondí.
        Entonces volví al grupo de mi hermano y nuevamente ese chico, me invito a tomar asiento, ya enterada por mi hermano, tuve un poco mas de cuidado y le respondí : No, gracias , así estoy bien. Y me siguió insistiendo, me decía: Vamos Vivi, no te vas a quedar ahí parada toda la noche; y le respondí , podría hacerlo, ¿sabes? y fue entonces que comenzó todo. se levanto, me tomo de la mano y solo me dijo: " vamos a bailar" y yo no pude hacer nada, su reacción me dejo pasmada, me llevo a lo mas profundo de la fiesta, íbamos esquivando personas, una tras otra, como si corriéramos a través de un bosque y ocultándonos tras cada una de ellas, como si tratara de encontrar el lugar perfecto para algo y fue hasta que dejamos de correr que  me pego a su pecho y yo solo quede mirándolo a los ojos, quede paralizada, no podía hacer nada, solo mirar como iba acercándose a mi; pero antes de hacer algo, me tomo de la cintura y comenzamos a bailar, era tan fácil bailar con él, recuerdo, solamente bastaba con soltar un poco mi cuerpo y dejarme llevar por sus manos. Poco a poco iba tomando mas confianza y comencé a preguntarle sobre su vida, pero por algún extraño motivo tenia miedo de preguntarle su nombre, conversamos sobre todo, desde su familia hasta sus peores amores, pero no tenía valor para preguntarle su nombre y fue entonces que volvió a sorprenderme y me dijo: " No tengas miedo de conocerme, me llamo Damian ", y fue ahí que me enamore de él, me enamore de todo lo que hacia, del relato de su vida, de su nombre, quede hipnotizada ante su peculiaridad.

- ¿Qué mas?, ¿Por qué te quedas en silencio, Vivi?.
- Siempre que hablo de él, recuerdo lo increíble que era y aun no entiendo como pudo ser tan diferente al final, me responde. Creo que tendré un arduo trabajo si pretendo enamorar a Viviana, parece que aun queda mucho de Damian dentro de ella, pensé.
- Tranquila, eso ya paso hace mucho Viviana, ahora no seas mala y termina de contarme la historia.
- Esta bien, que curioso eres Abel. Precisamente Viviana, no pienso meterme al agua si esta está hirviendo, pensé.

        Seguimos bailando un par de canciones mas y se hizo evidente el plan que Damian tenia preparado desde un principio contra mi ( aun no estoy segura si fue contra mi o en favor mio, pero hasta ahora no quiero encontrar respuesta a eso), el solo tomo mi rostro y paralizo mi alma con su mirada, no podía hacer nada, mi piel se estremecía, mis latidos se aceleraban e iban ensordeciendo mis ideas, no sabía como reaccionar, no quería arruinar el momento y en tanto pensamiento el solo hizo lo que mas deseaba; junto sus labios a los míos y fue como  apagar las luces, apartar a toda la gente y sentir solo sus labios jugando con los míos, podía sentir el latir de mi corazón siendo perseguido por el suyo, solo podía sentir eso y sus suaves manos tocando mi rostro como si fuera un arpa, pretendiendo dedicarme las mas sublimes notas de amor y romanticismo, dejándome inmersa en el mas bello beso que había sentido en mi vida.
        Pasado el beso, sentía que lo conocía desde siempre, que solo hubiésemos dejado de vernos un tiempo y ahora estábamos ahí a oscuras en medio de toda la gente, disfrutando de nuestro encuentro. No podía creer todos los sentimientos que Damian producía en mi, era una sensación única y una que no quería dejar de sentir.
       Pasadas las horas, se podía sentir el final de la fiesta, uno a uno los invitados iban abandonando la casa y yo sentía que poco a poco se iba desmantelando nuestro bosque encantado, que la gran estela de personas que resguardaban nuestro momento, iban desapareciendo tras la puerta por la cual llegue, no quería que la noche acabara, no quería que Damian me dejara y mucho menos quería verlo cruzar esa puerta mientras yo quedaba ahí parada. No podría soportar el hecho de saber que mi hermano tuviese razón alguna, no quería voltear y encontrar la cara de decepción de mi hermano gritándome al oído: "te dije que te cuidaras". Cuando Damian me dijo: ¿ vamos a sentarnos?, tu hermano se va a molestar si nos ve aquí parados. ¡Si!, pensé, estaba segura que él no era un chico mas en la fiesta, él era la persona de la que me quería enamorar perdidamente, hasta agotar el ultimo fragmento de amor que habitaba en mi corazón. Y me llevo de la mano al sofá que ocupe con él al principio de la fiesta.

- Y ustedes ¿dónde estaban, ah?, pregunto Percy, apenas nos sentamos.
- Estuvimos bailando, respondí. Y la cara de espanto que puso Percy, fue inolvidable,
- Oye, Damian, ten cuidado con mi hermana, no quieras hacer tus estupideces con ella, ¿¡OK!?.
- Tranquilo, Percy, se que es tu hermana y no pretendo hacerle daño; relájate, respondió Damian.
- Ok, Ok, eso espero Damian, eso espero.

Sentada ahí con Damian, me sentía bastante segura, acababa de ver como ponía en su lugar a mi hermano, con tan solo un comentario y mas que ponerlo en su lugar, el hecho de defender mi posición. No podía dejar de mirarlo y sentirme cada vez mas tentada a obviar a mi hermano y procurar sus labios. Cuando Percy nos dice: Bueno, vayámonos, Arturo tiene que descansar. OK, respondió Damian y yo solo me aferre a su mano con la mía. Viviana, apresúrate y despídete de Damian, que ya tenemos que ir a casa, me dijo Percy. Y yo no quería despedirme de él, sabía que no lo iba a volver a ver o por lo menos dentro de un largo tiempo y Damian nos dijo: voy con ustedes, podemos tomar el mismo taxi, hacemos ruta hasta mi casa. Bueno, respondió Percy, hasta ahora creo que acepto, solo por que reducía el costo del taxi.
        Ya en el taxi, Damian puso su brazo sobre mi cuello y me abrazo contra él, no podía evitar seguir enamorándome de él, era demasiado perfecto para mi, no podía creer que fuese tan increíble. Y Percy, solo nos miraba, se quedaba en silencio y luego miraba por la vente a ver si encontraba algo por la calle que le haga olvidar lo que estaba pasando dentro del taxi.
        Íbamos pasando las calles, una tras otra y yo solo quería que el taxista termine equivocando las calles y tengamos que hacer el recorrido nuevamente y fue en ese taxi, que contra todo pronostico Damian se acerco a mi oído y me susurro : Viviana, ¿quisieras ser mi novia?. Y yo solo sentía como mi corazón iba a reventar de alegría y grite: ¡Si, Damian !. Y me lance contra él en busca de sus labios, procurando darle el beso mas intenso que pude dar en mi vida. no me importaba si Percy estaba ahí mirando con cara de espanto o si comenzaba a aplaudir nuestro ( para mi ) amor, pero fue bastante curioso, porque no hizo nada, creo que solo respeto mi momento de felicidad y siguió mirando por la ventana del taxi.
        Así, llegamos a nuestra casa y obviamente, Damian se quedo en mi puerta, Percy amenazo con cerrar todas las puertas y ventanas de la casa, si no entraba en veinte minutos, pero para mi eran mas que suficientes, veinte minutos con Damian eran horas para mi en ese entonces y solo quedamos  Damian y yo. Le pregunte, ¿por qué quieres que sea tu novia? y el solo respondió: Que no es obvio, eres bella Viviana y mas que bella, eres inocente, tu inocencia fue la que me invito a dar el paso y pedirte ser mi novia. Esas fueron hasta ahora, las palabras mas bonitas que me han dicho, Abel, - (Dios, pensé, este Damian es bastante bueno, sera una lucha de sangre y lágrimas llegar a borrar a este tipo de su corazón) - . Y cual fue la parte fea de la historia, hasta ahora parece que todo fue genial, es mas, me parece extraño que no sea tu esposo en estos momentos, respondí, soltando una pequeña bomba sentimental en mi comentario, para que bajara un poco mas sus murallas.
        Bueno, lo feo llego a los dos años de noviazgo, todo era perfecto, pero como en todo, la historia tiene un final, no siempre es el que uno espera o el que uno se esfuerza por crear, simplemente el final llega y te sorprende. fue una noche como hoy que hablando con Percy, le digo: Siento a Damian un poco raro, tengo algo de miedo Percy. Si, algo me contaron Vivi, dicen que esta raro con todos, parece que tiene problemas en su casa o algo así, la verdad no estoy muy enterado y no quiero meter la pata contándote rumores. ¿Qué rumores ?, pregunte, y sentía que Percy me ocultaba algo. Nada Vivi, mejor habla bien con Damian, respondió. OK, dije.
       Un lunes en la tarde, a pocas horas de anochecer, Damian toco mi puerta y sentí al viento decir que no abra, pero terca como soy, me abalance contra la puerta y salte entre sus brazos, fue raro, no lo sentí tan feliz de verme, sentí que no había venido a buscarme, si no a darme una noticia y fue precisamente lo que paso. Me pido un par de horas para conversar y me invito a caminar a un parque que esta a pocos minutos de mi casa, íbamos caminando y yo traba de alegrarlo, de hacer que olvide su cometido, de evitar que diga algo, que sabía terminaría acabándome por completo, pero por más que me esforcé, llegamos a una banca muy especial, era la banca donde siempre íbamos a conversar antes de celebrar un mes mas de relación, tomo mi mano y me pidió que tome asiento, yo sabía que es lo que vendría, pero a pesar de todo, luche contra el momento y hacia bromas, le preguntaba si me iba a pedir casarnos o si estaba pidiendo mi mano, mientras soltaba unas carcajadas, pero solo notaba que el rostro de Damian se iba tornando mas triste, mas doloroso, mas culpable, menos parecido al Damian que siempre me buscaba, seguí haciendo bromas, aprovechando que Damian quedaba callado y un poco confundido, le decía que quería tener dos hijo y y si teníamos suficiente dinero uno más, quería hacerle recordar las muchas promesas que nos hicimos, quería hacerle recordar que estaba enamorada de él, que no iba a soportar escuchar lo que sabía que diría, que quería seguir enamorada de él, pero a pesar de todo, sabía que él solo esperaba a que me quedara callada un segundo para partir mi corazón en dos y poder cumplir con su cometido, fue entonces que mi boca dejo de suplicar que no me deje, simplemente espere que hiciera trizas mi corazón, pero antes de que comenzara, tome sus manos, quería que sepa que a pesar de estar ya enterada que terminaría con el mas bello de mis sueños, yo seguiría enamorada de él y que siempre lo iba a estar, que siempre iba a poder buscarme cuando necesite alguien con quien llorar, que siempre seré esa Viviana a la cual el prometió amar, pero que hoy vino a desmentir y como esperaba, comenzó a destrozar mi corazón. Brotaban lágrimas en cada palabra que escuchaba salir de su boca, mi corazón se iba rindiendo con cada oración que terminaba, sentía que ahogaba mis sentimientos en un gélido lago de dolor, no podía creer que estuviera aun parada, cuando me sentía muerta por dentro, sin ganas ya, de querer sentir la vida y como tenía que ser, soltó mis manos ya frías por lo escuchado, pidiendo que lo disculpe y yo a pesar de todo, le dije que lo amaba y que lo había disculpado desde que llego a mi casa. Entonces me abrazo por ultima vez y se fue caminando por donde siempre íbamos caminando los dos al atardecer.
        Fui caminado a mi casa con los ojos llenos de lágrimas, con el corazón en las manos llenas de sangre por las palabras de Damian y solo hice, lo que menos pensé que haría, subí corriendo  las gradas de mi casa y fui hasta el dormitorio de de mi hermano y lo abrase desesperada, necesitaba que alguien me diga que no era verdad todo lo que pasaba, que todo iba a estar bien, que Damian regresaría arrepentido a pedir que sea una vez mas su novia, pero Percy hizo algo, que creo fue mejor de lo que pedía.
        Me dijo: que lo olvidara de una buena vez, que Damian no volvería, que era un maricón, que no valía la pena que yo derrame lágrimas por alguien que no pudo cumplir su promesa de amor.
        Y fue lo ultimo que dijo Percy, lo que me dio fuerzas para poder sobrevivir al momento, a pesar de todo, tenía un buen hermano que dijo justo lo que necesitaba escuchar y que sabía me protegería de no caer una vez mas en la tristeza.

- Esa es mi historia, Abel, lo siento por ponerme a llorar, es solo que aun me afecta, creo que no lo pude olvidar del todo.
- Claro, te entiendo Vivi, debió ser devastador todo lo que pasaste, tu estabas realmente enamorada de Damian.
- Si y quien sabe si aun lo estoy. Exacto, pensé, y quien sabe si ahora lo estoy yo de ti. 
Bueno, Abel, creo que mejor me voy, seguro mi hermano esta preocupado por mi, ya es bastante tarde, sentencia Vivi.
- Ok, te acompaño, me dijeron que es peligroso salir de noche de la Universidad, parece que hay bastantes bares y cosas así.
- Ok, gracias , Abel, sigo pensando que eres un buen chico. Y una vez mas pinta es sonrisa que tanto me encanta en su rostro, creo que ahora que se su historia me encuentro mas enamorado de ella, quiero ser el que de tranquilidad a su corazón, el que pueda terminar su historia de amor. 

Salimos de la cafetería y parecía que fuesen las 12 del medio día, había la misma cantidad de personas que encontré cuando llegue a la universidad, " que bueno ", pensé. Y Vivi, ¿por dónde salimos?, vamos por el estacionamiento, me respondió. Ok, salgamos por ahí, respondí.
        Íbamos bajando las gradas del comedor, cuando sentí que Vivi, aun se sentía mal por el relato y pensé lo que cualquier persona hubiese pensado, le ofrecí un abrazo y para mi suerte, ella lo correspondió. Ya mas confiado por caminar abrazado con ella, opte por preguntarle: ¿qué pensarías de salir a bailar un día?, pues parecía que mucho lo necesitaba. Y me dijo, que no estaba muy segura de salir con alguien, pues su hermano no la dejaría y ella tampoco se encontraba muy entusiasmada por salir a bailar y menos con alguien que sabía terminaría causándole problemas con su hermano. Bueno, le dije, y que piensas de caminar un poco, al fin y al cabo, ya estamos haciendo eso, solo demos un par de vueltas mientras paseamos hasta tomar tu bus. Ok, respondió ella, parecía un poco entusiasmada de pasear, parece que es una de las cosas que mas le gustaba de Damian y quizá lo encontraba en mi.
        Íbamos caminando por un parque que se encuentra cerca a la universidad y se hacían evidentes los bares llenos de gente borracha y mujeres perdidas en el éxtasis de la noche, me parecía un poco raro saber que de alguna u otra forma, terminare metido en alguno de estos bares dando el mismo infame espectáculo que daban esas personas, por lo menos una vez, pensé. Y fue mientras pensaba que Viviana me dijo: ¡REGRESEMOS!, lo dijo en un tono desesperado, como si hubiese sido encontrada por los policías con un serio cargamento de cocaína, ¿Qué sucede?, le pregunte. y lo que respondió solo me dejo en el mismo estado que ella: " Damian esta adelante ".   




Damian, Viviana y Abel

Mi Primer Día ::: Tentaciones

Íbamos bajando las gradas del pabellón y yo solo sonreía, no podía creer que la  chica que me tope en el auto-bus, me este invitando ahora a merendar algo en la cafetería de la universidad, lo único malo de este grato momento es que tengamos a un lagarto siguiéndonos y peor aun, a un lagarto celoso de mí, por intentar conquistar el corazón de su hermana, que aun ahora, no entiendo como puede serlo.

- ¿Abel, vas a querer que te diga donde compre el libro?,dice ella con voz sublime, mientras quedo una vez más atontado por la melodía de su voz.
- Claro, me gustaría comprar el libro, pues parecías muy interesada en el, respondo, tratando de mirar sus ojos y dejando un ambiente a pretensión entre los dos.
- ¿Cuál libro?, pregunta el horrible de Percy. No puedo creer que este funesto lagarto haya preguntado por el texto que leía su hermana, ¿como podría un reptil como este si quiera tomar correctamente un libro?.
- El libro que me vez leyendo todos los días Percy, responde Viviana, poniendo en sus palabras un aire a superioridad, algo así como si fuese consiente de lo estúpido que es su hermano.
- ¿Y donde lo compraste ah?, pregunto, queriendo darle final al tema.
- ¿Qué dices si te lo presto, Abel?, al fin y al cabo, estudias con mi hermano, podría ir a pedírtelo cuando lo termines. ¡Si!, ¿como diría que no a tu oferta ?,pienso.
Claro, seria genial, cuando lo termine te avisare por medio de Percy, para que vengas a recogerlo al día siguiente o podría llevártelo personalmente, respondo, dejando un aire a picardía y tentación al final de mis palabras.
- ¡Ya quisieras, pendejo!, interrumpe Percy, con los ojos llenos de celos, cólera, impotencia y deseos de tomar mi cuello y quebrarlo en dos, para que deje de pretender a su pequeña pero inmensamente bella hermana.
- ¿¡ Qué te sucede Percy, tienes problemas con Abel !?, solo le voy a prestar un libro de lectura, dice ella , con gran autoridad en sus palabras, dejándome concluir que aparte de ser obtuso intelectual, también es el lacayo familiar, aquel al que todos en casa dan ordenes o sermonean por que nada hace bien o por que no cumple las expectativas necesarias que sus quehaceres requieren.
- ¿Es que no te das cuenta Viviana?, el solo quiere conseguir algo contigo. Obvio, pienso, que mas desearía yo que ser parte dentro del corazón de tu increíble hermana que aparte de bella es profundamente inteligente, pero hay algo que me sorprende  y es que este reptil, tiene agudos sentidos y suficiente coraje para proteger a su hermana, parece que la merienda sera mas difícil de lo que esperaba.
¡Dios!, Percy, tu y tus celos, complejos y demás, mejor entremos a la cafetería para que comas algo, seguro que el hambre te hace decir tantas barbaridades, responde ella. Y solo me queda pensar, que si por algún motivo discuto con ella ,ya sea en un futuro cercano o de mucha lejanía, debo tener cuidado de no caer bajo los zapatos con los que pisa a ésta pequeña lagartija.
- Bueno, haz lo quieras de tu vida Viviana, total ya estas grande para saber lo que haces,responde Percy. Y queda un vació incomodo en el ambiente, tan incomodo que podrías sacártelo de encima con las manos por lo denso que es, pero mas incomodo que eso, es ver que las palabras de este animal han tenido un efecto punzo cortante  en el estado de Viviana.
- Oye Tú, no seas tan duro con tu hermana, ella solo es sociable como todas las personas en esta universidad, no es correcto que andes abriendo tu hocico para hacer sentir así a tu hermana, le digo, cuando veo venir por fin el primer golpe envuelto en cólera, ira y jugos hepáticos que arremete este mequetrefe contra mi; que ingenuo, pienso, pretende suplir su falta de intelecto con sus torpes puños; que gran solución.


Consigo dar un paso hacia atrás y veo el reptante cuerpo de Percy perdiendo equilibrio ante su torpe golpe de animal colérico, cuando  una mano pasa a toda velocidad y cae sobre el  rostro de este animal, dándole en toda la sien y terminando de quitarle el equilibrio, dejándolo en el cemento. Subo la mirada y quedo sorprendido al ver que es Viviana la que asesto el golpe y esta parada frente a él, dispuesta a arremeter nuevamente, cuando sus ojos no soportan mas y comienzan a deslizarse  lágrima por sus mejillas, ella da media vuelta y quiebra en llanto, mientras trata de limpiarse las lágrimas con la manga de su Cardigan mientras camina.

Atónito por la escena, solo atino a tomar su mano y abrazarla contra mi pecho, mientras le digo: Tranquila Vivi, ya paso, no quería que las cosas se fueran tan lejos, discúlpame. No te preocupes Abel (...)  

Suelta a mi hermana concha de tu madre, grita Percy, cuando su hermana voltea a mirarlo con los ojos llenos de lágrimas y le dice: Percy,¿ podrías parar ¡YA!?. Y bastaron solo esas palabras para que la bestia se amasara, tomara su ira animal y se fuera; dejando una frase antes de irse: ¡OK!, Viviana, haz lo que quieras, haz que te lastimen una vez mas, pero no vuelvas a casa para buscarme y pedirme que te preste mi hombro y trate de solucionar tus problemas, ¿Ok?.Y esto solo hizo llorar a Viviana aun mas profundamente.

Vete , Percy, vete , decía ella entre lágrimas y con voz sollozanteque mal primer intento, pienso, pues solo quedo bloqueado por la situación.

- Abel, disculpa a mi hermano, el solo trata de cuidarme.
- Si eso pude notar, parece que alguien te hizo bastante daño en el pasado,respondo.
- Algo así, pero no me gusta hablar de eso, ¿Sí?. Y yo siempre tan curioso, termino preguntando.
- ¿Hace cuanto tiempo que te hicieron daño?, quizá pueda escucharte, me gusta conversar sobre esos temas, respondo, tratando de darle un poco mas de ánimo. 
-  Que entrometido, pero esta bien, seria buen conversar unos minutos, me dice.Excelente, pienso, parece que al final su hermano contribuyo en algo a mi favor.
Genial, entonces entremos a la cafetería, podríamos ocupar una mesa y pedir algo de beber mientras conversamos, le digo. Mientras estamos a segundo de cruzar la puerta.
- Ok, entremos, espero no aburrirte con la historia. 
-  Para nada Vivi, pasa por favor.
- Que caballero..., responde ella. Por ti hasta me pondría armadura y lucharía con dragones como tu hermano, pienso, en ese tiempo, los lagartos eran mas vistosos y botaban fuego por sus fauces, no como ahora que vienen a la universidad y solo salen estupideces de sus hocicos.
- Doy una carcajada y le digo: Nada que ver, es solo mi forma de tratar a las mujeres hermosas. Mientras miro que se va sonrojando al escuchar mis palabras a medio halagadoras.
- Abel, con razón mi hermano te quiere golpear, eres un mandado, pero a decir verdad, me agrada. ¡GENIAL!, pienso, no creí que mi frase popular podría conmover su corazón.

 Acomodo una sonrisa pícara en mi rostro y le pido que tome asiento, me acerco al mostrador de la cafetería y pido dos cafés con chocolate, pues ya se esta ocultando el sol de la tarde y nada sería mas preciso que un café con leche para conversar temas del corazón.

Ok, señor, me dice la chica del mostrador, mientras pienso, ¿Señor?, ni siquiera tengo una arruga en el rostro para que me digan Señor, que raro suena en mi.

Voy caminando a la mesa y miro los ojos de Viviana ya calmos de lágrimas , pero ahora llenos de ternura al verme acercar a la mesa que ahora, es nuestra mesa de dialogo y pretensión.