¡A DESAYUNAR, YA ES HORA DE DESPERTAR !, grita mi madre y yo sigo tendido en la cama, no se por que cada vez que me acuesto a dormir, amanezco mas fatigado, como si solo tuviera ganas de seguir durmiendo ( lo mas parecido a un gato ),¡ YA VOY !, grito desde mi cuarto, que por cierto siempre amanece particularmente frió, algo así como si se vengara de lo sucio que lo tengo, pero bueno, podría comenzar a nevar dentro de el y yo no lo limpiaría de todas formas.
Bajo a tomar desayuno, una taza de té mas unas tostadas con mantequilla, un vaso de jugo de papaya y estoy listo para salir.
Adiós ma' ya vengo; " cuídate hijo, que te vaya bien ", dice mi madre, siempre tan afectuosa a la hora de irme, no se si lo hace por que por fin estoy despierto y yéndome a hacer algo productivo o simplemente por que son sus mas sinceros deseos.
Me pongo mis audífonos, pongo play a una canción y camino hasta el paradero publico para esperar la llegada del bus que me llevara a mi primer día de universidad. En realidad no estoy muy ansioso; preferiría estar durmiendo.
Subo al bus y tengo que viajar parado, bueno, nada que no haya hecho antes. Llegamos a una esquina donde baja mucha gente del bus, miro por la ventanilla agachando la cabeza y resulta que era un establecimiento de salud. A veces no entiendo porque las personas que supuesta mente sufren alguna dolencia tienen que maltratarse viajando en estos auto-buses de la muerte conducidos por unos locos al volante, pero bueno, regreso la mirada a ver si quedó algún asiento libre y miro que hay uno; voy acercándome y siento una mirada que me va poniendo nervioso, comienza a acelerase un poco mi corazón, ¿ que sucede ?, me pregunto, bajo la mirada y encuentro a una chica mirándome, algo así como si yo fuese una especie de bicho raro; desvió la mirada y me agarro de la baranda en el techo, pretendiendo que nunca quise acercarme a ese asiento, bajo un poco el brazo y miro con sutileza, hay algo que me inquieta, quiero ver bien a esa chica, y de nuevo clava su mirada contra mi espíritu, siento como si quisiera sacarme del auto-bus con tan solo mirarme, así que esquivo la mirada nuevamente,¿qué hago?,pienso,mientras trato de hacerme el tonto para que no sienta que la miro; me quito un audífono y me decido a mantenerle la mirada, apago mi reproductor y me quedo en silencio, como si eso fuese a permitirme escuchar lo que esta pensando; me quedo mirando un largo rato y comienzo a sentir que ella acepta mi mirada, algo así, como si ella hubiese estado esperando esta reacción; ya un poco mas tranquilo observo su rostro y recién me doy cuenta de lo increíblemente bello que es; y de repente, ella baja la mirada, hace una mueca rara y continua leyendo su libro, como si me estuviese dando permiso para tomar asiento a su lado; me pongo de nuevo el audífono y procedo a tomar asiento, lo hago de forma sutil, como si tuviera miedo de interrumpir su lectura.Ya sentado, comienzo a inquietarme nuevamente, tengo ganas de mirarla otra vez; giro la cabeza levemente y con el rabillo del ojo trato de mirar su rostro, pero una vez mas, ella anticipa mi mirada,devuelvo la mirada y esta vez trato de observar lo que esta leyendo, giro la cabeza y miro que el libro, es precisamente uno que yo quería comprar; el libro se titula " Nunca confíes en mi " de Ricardo Cisneros. Asombrado por el libro que lee me decido a preguntarle.
- disculpa, ese libro ¿donde lo compraste?,digo, y me mira como si hubiese interrumpido el mas importante acto religioso de su día.
- ¿para que deseas saberlo?, me responde.
- Ahora, ¿qué respondo?, si le digo que es para poder ir a comprarlo al mismo lugar, solo me dará la respuesta y la conversación habrá terminado; entonces le digo, Bueno, en realidad parece un libro muy entretenido, pues no apartas la vista de el ( solo la aparta para mirarme y hacerme sentir un bicho raro y ahora entrometido ).
- Bueno, si , me dice, es un libro bastante entretenido, trata sobre un noviazgo que nunca se dio y cosas así.
- ¿ Así ? , respondo, a pesar de que estoy enterado de que trata el libro.
- ¿Quieres que te diga donde lo compre ?, me dice, sin animo de cortar la conversación, mas como una respuesta cordial.
- Si, respondo, y siento que el ambiente se presta para preguntarle, ¿ podrías darme también tu número?, quizá podríamos juntarnos a comentar sobre el libro. Y la respuesta era inevitable.
- NO, eres un extraño, no te confundas, me dice. Y solo atino a responder lo mas cordial que se me viene a la cabeza.
- Sorry, no quería ofenderte. Y el silencio prima sobre la conversación.
- Esta bien, bueno... , ya tengo que bajar, un gusto.
- igual, respondo. Y doy pasada al ahora increíble cuerpo que tiene esta increíble chica y que como siempre, recién acabo de notar, me apego a la ventana y la miro bajar, increíblemente refinada, como si se bajara de un automóvil de lujo y no del auto-bus de la muerte en el que estaba viajando.
Para mi sorpresa miro que se encuentra con un tipo, tipo que a lado de ella parece su sirviente y seguro que al mirarlo se lo hace notar; que suertudo, pienso , lleno de envidia y algo de celos, aunque no se bien , ¿ por qué celos ?.
Pasan tres cuadras y noto que he llegado a la universidad, universidad que por cierto le dicen "CATÓLICA" , aunque hasta donde estoy enterado, de católica no tiene nada mas que el fundador de la misma. Bajo del auto-bus e ingreso a los establecimientos universitarios. En mi travesía al aula donde se supone " estudiare ", voy mirando que hay muchos chicos y chicas regados por ahí, unos conversando , otros estudiando o leyendo algo y el resto, que es la gran mayoría, haciendo nada; a que grupo me uniré, pienso , soltando una carcajada y haciéndome foco de las miradas. Continuo mi camino hasta llegar a un pabellón que en su muro principal tiene un recuadro con la letra " A ", miro mi horario y precisamente es este pabellón en cual encontrare mi salón de clases, subo unas escaleras y busco la clase A-205, me aproximo a la puerta del aula y me doy cuenta que he llegado diez minutos tarde, pues hay un profesor parado frente a la pizarra diciendo algo o dando la bienvenida supongo; toco la puerta y se acerca a abrirla, - diez minutos tarde señor, me dice, - lo siento,el bus se demoro al venir,le digo - seguramente señor, tome asiento,responde, convirtiéndose así en el primer docente odioso que conozco.Tomo asiento en el lugar mas próximo a la pizarra, pues me dijeron que mientras mas cerca a la pizarra mas cerca de aprobar estarás.
Pasan tres cuadras y noto que he llegado a la universidad, universidad que por cierto le dicen "CATÓLICA" , aunque hasta donde estoy enterado, de católica no tiene nada mas que el fundador de la misma. Bajo del auto-bus e ingreso a los establecimientos universitarios. En mi travesía al aula donde se supone " estudiare ", voy mirando que hay muchos chicos y chicas regados por ahí, unos conversando , otros estudiando o leyendo algo y el resto, que es la gran mayoría, haciendo nada; a que grupo me uniré, pienso , soltando una carcajada y haciéndome foco de las miradas. Continuo mi camino hasta llegar a un pabellón que en su muro principal tiene un recuadro con la letra " A ", miro mi horario y precisamente es este pabellón en cual encontrare mi salón de clases, subo unas escaleras y busco la clase A-205, me aproximo a la puerta del aula y me doy cuenta que he llegado diez minutos tarde, pues hay un profesor parado frente a la pizarra diciendo algo o dando la bienvenida supongo; toco la puerta y se acerca a abrirla, - diez minutos tarde señor, me dice, - lo siento,el bus se demoro al venir,le digo - seguramente señor, tome asiento,responde, convirtiéndose así en el primer docente odioso que conozco.Tomo asiento en el lugar mas próximo a la pizarra, pues me dijeron que mientras mas cerca a la pizarra mas cerca de aprobar estarás.
Voy atendiendo clase y tomando unos apuntes, cuando, alguien toca la puerta, el profesor se acerca a abrir y dice media hora tarde señor, lo siento, tuve un percance, dice alguien al otro lado e ingresa un alumno. Mientras va entrando voy tomando conciencia de quien es y me sorprendo al ver que es el tipo que vi hace un rato caminando con la chica del auto-bus,¿qué hace aquí este?, pienso, y me sorprendo mas aun cuando miro que se acerca a sentarse a mi lado,¡JODER, NO PUEDE SER!, grito en mi cabeza, y pone su mochila sobre la que hasta hace unos segundos era mi carpeta.
- ¿Que tal?, me dice.
- Ahí bien, respondo, con aire asesino; pretendiendo darle a conocer mi posición ante su abusiva intromisión en mi espacio, que hasta hace unos momentos era, "personal".
- ¿pasa algo?, tienes cara de asado, me dice.
- Nada que ver, y me cambio de lugar al asiento de alado.
Menos mal tome la decisión de cambiarme de asiento, pienso, si hubiera seguido la conversación un segundo más seguro que no tardaba en decirle que se largue de mi carpeta. Cuando miro que el tipejo este con cara de lagarto arrastra su reptante cuerpo para decirme algo.
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